Cristalización

El proceso de cristalización consiste en agregar a la emulsión fotográfica cristales producidos por la evaporación de un medio líquido que actúa como disolvente de uno o varios sólidos. En fotografía, este proceso utilizado comúnmente en química como proceso de purificación, se comenzó a utilizar experimentalmente como una técnica de alteración de películas durante la reactivación de la fotografía analógica en la segunda década del s.XXI mediante el movimiento lomográfico.

Este proceso se realiza sumergiendo la película en algún líquido cama soluciones salinas, alcoholes (isopropilicos, etílicos, fermentados, licores, etc), jugos (frutas, raíces, etc), corrosivos (cloro, detergentes, etc), fluidos corporales (orina, sangre, leche, etc), entre otros. Los cuales pueden ser aplicados antes o después de disparar la película, e incluso, antes o después del proceso de revelado. Generalmente, mientras más ácida es la solución, mayor es el daño producido por los cristales en la emulsión fotográfica, por el contrario, mientras menos acidez tengan los ingredientes de la solución, mayor será la variación de colores en el film. Los resultados también varían según la marca de la película, y si esta expiró o no, y cuanto tiempo de expiación tiene.

El proceso es simple, sin embargo requiere de paciencia, pues se necesita al rededor de un mes para obtener una película lista para ser disparada. Mientras más tiempo se sumerja la película y mayor temperatura se aumentará el efecto de la solución.

1. Sumergir el rollo en la solución líquida, dejar algunas horas con soluciones agresivas, con aquellas más suaves el tiempo puede variar entre 1 a 3 días.


2. Sacar el rollo del líquido cristalizante, si este tiene colorantes, la película se verá del color del líquido.


3. Sacar en oscuridad el film desde el cartucho (sin cortar), meterlo en un tambor de revelado y enjuagar aplicando el método Ilford (para ahorro de agua), o dejar entre 3 a 5 minutos bajo agua corriente.

4. Eliminar el exceso de agua de la película pasando los dedos en forma de pinza a lo largo del film, o utilizando una pinza escurridora de negativos, esperar un par de minutos y volver a enrollar dentro del cartucho. Conviene ayudarse con una cámara porque la emulsión estará algo hinchada, ubicando siempre el negativo hacia abajo para evitar que escurra agua hacia la cámara. El color de la película se verá más opaco al estar seco.


5. Dejar por un mes en un lugar fresco y seco en un tarro abierto con silica o arroz para que absorba toda humedad restante.


6. Disparar el rollo y dejarse sorprender. Los resultados variarán entre películas incluso de la misma marca.

Nota: Si mandan a revelar, recuerden avisarle a su alquimista, que su rollo está cristalizado, para que tome los resguardos que estime pertinentes con sus químicos.